jueves, 19 de abril de 2012

Cierre temporal

Estimadísimos lectores, debido a contratiempos de la vida, a asuntos primordiales que no puedo demorar, he tomado la firme determinación de cerrar durante un tiempo indeterminado esta bitácora del saber. Os agradezco de todo corazón a los pocos que me habéis leído asiduamente y prometo que algún día regresaré con mis teorías, compartiendo saber y verdad. Ahora necesito un descanso, he de dedicarme a cosas que den fruto, eficiente y dejar en un segundo plano lo meramente jovial.

Jesús Kuicast.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Negación del mundo ideal después de la muerte

Re-publicación de artículo publicado originalmente en 2010

Un tema delicado me ocupa en este mi nuevo artículo, les intentaré explicar desde mi humilde visión que es para mi “la muerte” y que sucede cuando un individuo fallece. Desde hace milenios, la doctrinas religiosas han siempre supuesto un mundo ideal y bondadoso después de la vida material, llegando a ser incluso para muchas religiones la vida material como un simple camino hacia la vida eterna. Ciertamente es muy agradable el pensar que después del fin hay otro principio. Ahora bien, según mi modesto parecer les mostraré cual es mi creencia hacia este tema expuesto. Cuando un individuo fallece, sus órganos dejan de funcionar, su cerebro “se apaga” y con esto su creencia en alma o espíritu y su universo existente, todo en el desaparece, y el mismo también. Su cuerpo con el tiempo se descompondrá, pasando a ser alimento de otros seres, pues por esto este ser fallecido dejar de ser en la naturaleza para pasar a lo no existencia. El individuo fallecido no puede ir hacia ningún lugar, pues está muerto. Su alma no existe según mi criterio, es simplemente lo que su mente ilusionaba. Nosotros, el resto de individuos vivos, observamos como deja de existir el fallecido, siendo este su final. Sin embargo somos nosotros los que por no aceptación del acontecimiento situamos al fallecido en un sitio ideal, al que nos gustaría marchar cuando muriéramos, pues es muy complicado pensar que el final existe y que no hay nada más allá. Hemos de pensar para comprender con agudeza esta teoría el siguiente ejemplo, cuando una mosca muere, ¿pensamos que ésta va hacia un mundo mejor idealizado?, la respuesta es negativa debido a que la carga emocional que produce su muerte es muy leve para el humano, pues es un mero insecto, incapaz de alterar el estado ánimo humano.

Jesús Kuicast

jueves, 15 de marzo de 2012

Fórmula definitoria de la materia orgánica

Fórmula definitoria de la materia orgánica, desde el planteamiento de las múltiples existencias:

I > Inf  X Ps > m > I

I=Inicio
Inf=Infinito
Ps=Posibilidades
m=Muerte
> =desemboca en
X=multiplicado por

Fórmula creada por Jesús Kuicast

sábado, 10 de marzo de 2012

Los conceptos, fundamentos de la mente constructiva y especulativa

Como bien es intuido por cualquier observador que se precie, nuestra mente es un exacto mecanismo abstracto de suposición, es decir, nuestra mente a partir de exiguos datos es capaz de conjeturar un determinado suceso. Como bien expuse en previos artículos, la esencia definitoria de la mente es su ingente capacidad de abstracción, que definiríamos como la concentración del pensamiento, prescindiendo de la experimentación para formular teorías predictivas o conclusiones universales.

Por medio de la conceptualización de la realidad física, la psique procesa los datos del exterior empírico, convirtiéndolos en abstractos, y a partir de los datos recibidos clasificará las abstracciones en ideas o conceptos. La citada clasificación de las abstracciones se efectúa mediante la extracción de las características comunes de diversas realidades, y los diferentes grupos de características comunes son los que conforman los conceptos o ideas. Ejemplo: Nuestros ojos ven un objeto A, otro B y otro C. Los tres objetos tienen las características compartidas de que tienen tronco, ramas, hojas. De esta conclusión de similitudes nace el concepto de árbol.

Una vez aclarado el proceso por el cual la mente crea los conceptos, procedemos a explicar cómo tal fantástico "órgano etéreo" es capaz de seguir construyendo conceptos a partir de otros (conceptos puros), evadiendo la constatación empírica. A continuación les presento mi particular clasificación de  los conceptos:

1.Conceptos puros: creados a partir de realidades físicas.
2.Conceptos artificiales: creados a partir de la fusión de dos o más conceptos puros.
3.Conceptos erróneos: creados a partir datos erróneos sobre realidades físicas.

En aras de esclarecer tal compleja clasificación, procederé a explicar más detenidamente mediante ejemplos los conceptos artificiales así como los erróneos. No aclararé los conceptos puros pues estos han sido extensamente explicados iterativamente. Ejemplo de concepto artificial: Un unicornio, un dragón. Como bien apreciamos en este ejemplo, tanto el unicornio como el dragón contienen una fusión de conceptos de diferentes animales, que combinados resultan en animales inexistentes en la realidad física. Ejemplo de concepto erróneo: El amor, Dios. Estos dos conceptos son erróneos debido a que no están basados en ningún grupo de características comunes físicas, ni son fusiones de conceptos puros, por lo tanto son patrimonio exclusivo de la especulación mental. Por tal cosa, son irrepresentables gráficamente en nuestra mente. Los conceptos erróneos pueden ser también combinables entre sí, transformándose en  conceptos en grado hipererróneo. La mente no puede trabajar con ellos, ya que en los planteamientos resolutivos en los que son usados, sólo producen resultados equívocos.

Como bien he expresado al principio del presente artículo, "nuestra mente es un exacto mecanismo abstracto de suposición, es decir, nuestra mente a partir de exiguos datos es capaz de conjeturar  determinados sucesos",y esto es factible gracias a los planteamientos lógicos causa-efecto, sólo posibles mediante la utilización de los conceptos o ideas. Y para concluir con este breve tratado, me agradaría sintetizar todo lo expresado en una frase "La mente es capaz de construir por sí misma mediante la manipulación de conceptos, siempre que posea un cimiento empírico sobre el que fundamentarse"

Jesús Kuicast

viernes, 9 de marzo de 2012

Las categorías mentales, softwares del cerebro

Estimados lectores, he tornado, después de meses de intensa lectura así como de un arduo estudio acerca de las verdades que rigen nuestro complejo universo. En el artículo presente me dispongo a tratar sintéticamente el funcionamiento mental en aras de recibir información de todo lo que nos rodea.

Nuestra mente es como un supercomputador, y nuestros sentidos son los sublimes encargados de transmitirnos la información exterior. Esta información es interpretada por nuestra mente, la cual mediante un análisis exhaustivo de los datos exteriores recibidos, los clasifica en ocho categorías innatas en la mente humana. Tales categorías mentales son el software de la computadora cerebral, siendo los sentidos físicos el hardware de la computadora, con el objetivo de establecer una analogía comprensible. Las ocho categorías mentales se exponen a continuación:

1.Categoría mental espacial: encargada de situar la materia en el espacio.
2.Categoría mental temporal: encargada de situar la materia en la línea temporal.
3.Categoría mental crómica: encargada de asignar un color a la materia en función de su brillo.
4.Categoría mental formal: encargada de asignar una forma a la materia en función de su geometría básica constitutiva.
5.Categoría mental táctil: encargada de asignar una textura determinada a la materia.
6.Categoría mental sonora: encarga de asignar un sónido determinado a la materia.
7.Categoría mental sabora: encargada de asignar un determinado sabor a la materia.
8.Categoría mental olfativa: encargada de asignar un determinado olor a la materia.

Podríamos utilizar el siguiente símil para esclarecer que son las categorías mentales; pues estas son los filtros cognoscitivos por los que fluye la información recogida por los sentidos. Nada puede ser procesado por la mente sin haber sido identificado y posteriormente clasificado por las categorías mentales. Por tal hecho, los sentidos son la ventana mediante la cual conocemos el mundo exterior. Sin embargo esto nos condiciona a entender la realidad exterior de una manera limitada.

Sí deseamos aproximarnos a la esencia misma de la materia, habremos de hacerlo mediante el método matemático abstracto, en cuyo lenguage axiómico residen las verdades universales. Sólo mediante un proceso de ardua elevación intelectual y abstracta podremos llegar a vislumbrar en su totalidad el mundo exterior. Sin más dilación sería de mi agrado ejemplificar lo aquí expuesto para facilitar su comprensión, ejemplo: Una persona A se enamora de una persona B, ¿cómo sabemos que la persona A está enamorada de la persona B?,¿por qué cuando uno está enamorado se pone de color azul?, la respuesta es no, ya que el color de la piel no varía en función del amor.

Nos es imposible conocer empíricamente si existe el sentimiento de amor en la persona A, sólo podemos predecirlo ligeramente gracias a una serie de análisis exhaustivos acerca del comportamiento de la persona A, antes, durante y después del enamoramiento. Una vez analizados los comportamientos de la persona A, nos inclinaremos a suponer las causas de tales comportamientos, y si los sintomas conductuales se corresponden con el concepto de amor, la persona A estará enamorada de la persona B. Como vemos, en ciertas ocasiones, la experiencia sensible no es suficiente para conocer la materia en un tanto por ciento elevado, y ha de apoyarse en un necesario planteamiento lógico-abstracto, de carácter mental y conceptual para llegar a un conocimiento más pleno de la misma.

No obstante, la realidad empírica no puede ser conocida en su totalidad, pues como bien discerní anteriormente, estamos atados a nuestros sentidos, que nos condicionan a entender la realidad física de una determinada manera. La abstracción mental puede ayudarnos a un mejor conocimiento de la realidad, sin embargo ni con ella somos capaces de tener la sabiduría plena acerca del mundo empírico, pues ésta también presenta una base empírica ineludible. De aquí se extrae la verídica conclusión de que no podemos conocer la existencia de Diós, pues no tenemos ni siquiera una base experimental mínima de Diós.

Jesús Kuicast

jueves, 8 de marzo de 2012

Aforismo sobre el presente

"El estado presente no es un estado, es simplemente un fluido de microsucesos", Jesús Kuicast

martes, 6 de marzo de 2012

Aforismo sobre la fraternidad

"La fraternidad verídica no reside en la obligación genética, ya que ésta ha de ser elegida libremente para ser cierta", Jesús Kuicast